Culturioseando

Otra manera de hablar de cultura

Daniel Ortega se adentra en el Berlín de los últimos días de la II Guerra Mundial

Son las últimas horas de la II Guerra Mundial en Europa y Berlín está bajo la presión del Ejército Rojo. En ‘Berlín 1945: mi diario de un infierno’, Daniel Ortega nos cuenta cómo vivieron esos últimos días los soldados alemanes que aguantaron entre los escombros y la destrucción provocados por una guerra en una ciudad que se convirtió en un campo de batalla.

Una primera novela en la que este vallisoletano de nacimiento y burgalés de adopción se volcó tras una enfermedad y que ha hecho que pase de escribir canciones para diferentes grupos musicales a adentrarse de lleno en el mundo de la novela histórica, que tantas alegrías le están dando.

Habla con Culturioseando después de haber dado forma ya a la segunda parte de esta apasionante historia.

Daniel Ortega

Daniel Ortega

¿Por qué eligió el cerco de Berlín para ambientar la novela y hacerlo desde el punto de vista del soldado alemán?
Me decanté por la batalla de Berlín porque es uno de los episodios de la II Guerra Mundial que más interés me ha despertado. El Berlín de finales de abril de 1945 estaba habitado durante los combates y fue una de las batallas más atroces que se puedan recordar. El frente se resumió a las calles, a combates casa por casa y habitación por habitación. Tal vez ese aspecto humano y cotidiano de los combates, el desarrollo de una guerra en una gran ciudad como Berlín, sea algo que me llamó especialmente la atención, y comprobar el enorme cambio que sufrió la ciudad es algo que me fascina. Berlín aún tiene huellas visibles de su pasado, todavía se pueden ver impactos de bala en algunos edificios. Es algo que no te deja indiferente.
Y escogí el punto de vista del soldado alemán porque quería enfocar el derrumbe del Tercer Reich y de su capital desde dentro, desde la perspectiva de los que resisitieron, por un motivo u otro, hasta el final de la batalla. Es algo poco habitual en la literatura y el cine, pero creo que los civiles y militares que allí lucharon y sobrevivieron tienen mucho que aportar a la historia.
Para ello me centré en experiencias de soldados de ambos bandos que habían visto la luz para poder “sentir” la presión que reinaba durante aquellos días en Berlín. Sus experiencias han sido una pieza clave para poder desarrollar la novela. Hay que recordar que los que allí se enfrentaron fueron personas, independientemente del bando en que lucharon. Todavía existe gente que no quiere o a la que le resulta incómodo apreciar la humanidad de los que se vieron inmersos en aquella inhumana brutalidad.

Además, Berlín no es sólo la ciudad en la que está ambientada la novela, sino que se convierte en otro protagonista…
Sí, Berlín no es un mero escenario, dedico muchas líneas para describir con la mayor exactitud cómo fueron aquellas violentas jornadas de finales de abril de 1945. Humildemente, me considero una persona perfeccionista y detallista, por lo que a la hora de plasmar mi visión de aquel lejano Berlín, no pude evitar cargar de una gran dosis de descripciones todos los escenarios por los que se mueven los personajes y transportar a los lectores a aquellos días. Para mí es importante a la hora de hablar de historia en este libro hacer ver y comprender a tráves de los ojos del protagonista principal (el sargento primero Mathias Hoffman) lo que allí sucedió. El lector irá acompañando a los protagonistas en sus experiencias y en hechos reales que de verdad sucedieron, ya que muchas cosas que se relatan sucedieron. Además, los protagonistas se mezclan con personajes reales que estuvieron durante los últimos días del Tercer Reich. Es interesante el enfoque historico-novelesco y la intensa mezcla de acción, realidad, gran ambientación de los escenarios y, aunque no lo parezca, en mitad de aquella sinrazón, he podido hacer un pequeño guiño al romanticismo y… “hasta ahí puedo leer”.

En la novela mezcla personajes e historia real con otros ficticios, ¿cómo fue aunar las dos?
Fue una tarea relativamente sencilla. En el libro relato la experiencia de un pelotón de soldados alemanes comandado por Hoffman; pero, aparte de ellos, también existe un extenso elenco de personajes ficticios que bien pudieron existir, como fue el caso de los millares alemanes que allí lucharon y murieron. Los escenarios son reales, existieron tal cual: la Puerta de Brandemburgo, el Reichstag, las estaciones de metro que aún hoy permanecen en pie, numerosas calles con los mismos nombres (otras no, hay hubo mucho trabajo de investigación que hacer), etc.
Al relatar los hechos en primera persona durante gran parte de la novela, es el lector, a través de los ojos de Hoffman y los suyos, quien interactúa con los personajes reales. Con ellos traté de investigar y ahondar en su físico, personalidad, costumbres, lugares que frecuentaron, afinidad o disconformidad con el régimen Nazi, etc. Y eso dio como resultado que las acciones del libro bien pudieron ser exactas o muy parecidas a la realidad. Siempre hago una pregunta a mis lectores: ¿si tú y yo hubiéramos estado allí para verlo, reflejarían toda la verdad los libros de historia que ahora tenemos? Ahí dejo esa relfexión.

¿Cómo fue el proceso de documentación?
Si contesto con total sinceridad, me resultó muy ameno a la par que sencillo en la mayoría de sus etapas, aunque tampoco quiero decir que fuera “pan comido”. Y a pesar de que cuando comencé el proceso de investigación tenía un buen bagaje de conocimientos sobre la II Guerra Mundial y sobre la batalla de Berlín, invertí mucho tiempo en pulir detalles. Sabía donde acudir, y dada mi obsesión por el detalle y la perfección, contrasté diversos libros de historia con relatos y testimonios de supervivientes: desde las secretarias de Hitler hasta cartas de civiles, pasando por diarios de soldados, mapas militares, callejeros de la época, prensa de aquellos días, diarios de operaciones de ambos ejércitos, etc.
Además, gracias a las nuevas tecnologías tuve acceso a millares de fotografías reales de la época y a decenas de documentales que fueron realmente provechosos a la hora de mejorar el nivel de detalle en la ambientación.

¿Es un libro tanto para quienes aman la Historia como para los que no?
Así es, siempre defiendo ese aspecto cuando hablo de ‘Berlín 1945: Mi diario de un infierno’, lo considero como un fragmento de la historia del siglo XX envuelto entre páginas de novela. Creo que tanto cualquier consumidor de novela histórica como cualquier aficionado a la historia, podrá sacar tanto jugo al libro como aquellos no iniciados en la temática. De momento no me quejo con las opiniones que me han hecho llegar numerosos lectores. Entre ellos hay personas muy duchas en la materia y he recibido su felicitación por, según sus propias palabras “un trabajo muy bien hecho”, lo cual para mí es un honor y un aliciente para seguir trabajando en esta línea. Aunque también hay quienes me han confesado que jamás cogerían mi libro porque, simplemente, la portada les echa para atrás, pero que les ha atrapado la línea argumental, los personajes y el realismo de los escenarios. Se han quedado con muchas ganas de saber qué deparará el futuro a Hoffman y al resto de su pelotón. En mi humilde opinión, creo que cualquier persona que le guste leer, podrá llegar a disfrutar bastante.

En profundidad Daniel Ortega

En profundidad Daniel Ortega

¿Es el libro que le hubiera gustado leer como amante de la Historia?
Absolutamente. A lo largo de los años he podido leer muchos libros de historia de todas las épocas, pero siempre manuales, ensayos o textos que aportan mucha información técnica dejando el aspecto humano a un lado, incluyéndolo simplemente en apartados estadísticos. De vez en cuando, con mucha suerte, tuve ocasión de ir recopilando memorias de veteranos de ambas guerras; también correspondencia, biografías o diarios.
En el caso de los relatos de veteranos uno puede darse cuenta del sufrimiento que conlleva verse sumido en primera línea de una contienda de grandes proporciones. Resulta fascinante sumergirse en el aspecto estratégico y militar de una batalla, pero si ese análisis se puede completar con pequeñas partes individualesde quiénes conformaron todo el engranaje, a mí la experiencia me resulta muy interesante, enriquecedora, y si me lo permites, hasta placentera para un amante de la historia.

¿De dónde viene su pasión por la II Guerra Mundial?
Desde pequeño tuve una gran afición por la lectura, un interés desmesurado que me inculcó mi madre, una gran lectora. Siempre me gustaron las aventuras y los libros que rebosaban misterio y acción; de hecho, siempre que podía ‘cogía prestado’ algún libro suyo o de otros familiares von una temática no muy aconsejable para un niño de diez años. Y con los años me metí de lleno en los libros bélicos, que conseguían hacerme sumergirme en otra época.

De escribir canciones y relatos cortos, una enfermedad le hizo ponerse manos a la obra con esta novela…
Desde mi adolescencia formé parte de varios grupos musicales donde tocaba el bajo o la guitarra eléctrica. Durante aquella época era un ávido lector y un gran amante de la música en general, y del heavy en particular. Muchos de mis grupos favoritos tratan en sus letras distintos episodios históricos, desde Iron Maiden, con temas referentes a Alejandro el Grande, al antiguo Egipcio, etc., hasta grupos más actuales como Hail Of Bullets o Sabaton, que dedican canciones y discos completos para hablar de algún conflicto bélico concreto. En mi etapa músical me gustaba escribir la música y las letras de las canciones, que siempre trataban sobre temas históricos.
Con los relatos cortos me estrené en el colegio, cuando me di cuenta que dar rienda a la imaginación también podía hacerse por escrito. Y ya en la Universidad me decidí a escribir algo más en serio.

¿Y cómo surgió ‘Berlín 1945: mi diario de un infierno?’
Hace años que tenía en mente escribir algo más extenso que un relato corto, por lo que comencé a dar vueltas al asunto pero, por desgracia, las obligaciones laborales y académicas apenas me dejaban tiempo para dedicarme de lleno a la escritura. Fue a comienzos de 2011 cuando sufrí una grave enfermedad que casi me lleva “al otro barrio” cuando, aprovechando mi estancia en el hospital, comencé a confeccionar el escenario, la trama, etc. No quería perder el tiempo, las incontables horas que pasé en el hospital me resultaban eternas. Ya en casa, y con la cantidad de tiempo que tenía debido a la larga convalecencia, no lo dudé dos veces. Mi ilusión era escribir algo más largo, pues a ello me puse y ahí está el resultado, algo más de seiscientas páginas, y solamente es la primera parte.

¿Habrá una segunda parte?
¡Ojalá! Las ventas de la primera están funcionando bien, mejor de lo que esperaba, y un buen número de copias de la primera edición ya están vendidas. La editorial (Dossoles) y los distribuidores están haciendo un gran trabajo. Como todos sabemos, en el mundo de la edición, muchas veces, poder editar una segunda parte depende de cómo funcione la primera, así que ojalá podamos agotar las existencias y ¡quién sabe!, tal vez sacar una segunda edición antes de publicar la segunda parte de la obra. Me considero una persona realista y con los pies en la tierra en todo momento, así que es cuestión de esperar. El libro fue editado a mediados de mayo de 2013 y de momento es demasiado pronto para aventurarse a dar una respuesta concreta. Tal vez en 2015 esté en el mercado.
Pero sí hay pendiente una segunda parte que ya está documentada y con la línea argumental esbozada. Se centrará en los últimos momentos de la batalla de Berlín, los cuatro días siguientes en las andanzas de Hoffman y los suyos, es decir, del 29 al 2 de mayo del aquel año.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 17 de octubre de 2013 por en Entrevistas y etiquetada con , .
A %d blogueros les gusta esto: